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Hasta este momento, siempre ha sido un misterio la naturaleza de este entero postal, identificado como el H&G16.

Muchos pensaban que era un error, no estaban seguro si era de la serie de anterior o de la siguiente. Yo particularmente pensaba, erroneamente, que era un error de la emisión siguiente, la de 1911 con la indicia de Miranda. Después de todo, les hubiese sido imposible, en 1909, saber que para Enero de 1911 iban a estar haciendo otra serie.

Según he podido descubrir muy recientemente, este entero postal es en realidad una serie por sí misma, no un error de otra. Y su existencia se debió a que las Tarjetas Postales de 1909 se agotaron antes de que la nueva emisión de estampillas, autorizadas el 23 de Noviembre de 1910, estuviese lista.

La Memoria del Ministerio de Fomento de 1911, impresa en Caracas por la Empresa Guttenberg, fue la referencia clave para develar todo este misterio. Veamos lo que sucedió.

Todo comienza el 23 de Noviembre de 1910, el el documento numerado 311, cuando el ejecutivo autoriza una nueva serie de estampillas “para hacer una emisión con las modificaciones necesarias que eviten en lo sucesivo la defraudación de la renta con el lavado de la especie”. El fraude por lavado de estampillas, para esta fecha, ya tenía más de diez años de haber sido descubierta (finales de 1898). Obviamente no les fue facil combatirla.

Otra razón que se expone en el considerando del decreto es que las estampillas postales de diferentes tipos estaban por agotarse.

El 5 de Enero de 1911, según documento 320 de la mencionada memoria, el Ministerio de Fomento emite una resolución ordenando la emisión de 20.000 tarjetas postales. Dice así:

mientras se pone en circulación la nueva emisión de estampillas postales dispuestas por Decreto Ejecutivo de fecha 23 de noviembre del año próximo pasado, cuyas tarjetas deben llevar estampado el tipo que le corresponde, se haga una emisión de veinte mil (20.000) tarjetas postales por la Litografía del Comercio, iguales a las editadas anteriormente por dicho establecimiento, pero con la modificación que tiene ahora el Escudo Nacional

Este documento es de suma importancia ya que no sólo menciona la cantidad autorizada para esta nueva emisión (20.000), sino que además deja claro cual era el cliché a utilizar en la indicia (“igual a la editada anteriormente”, es decir, la efigie de Sucre utilizada en la Emisión de Noviembre de 1909). También hace la introducción del nuevo escudo.

Poco más de un mes después, el 11 de Febrero de 1911, según consta en el documento 321, se levanta un acta que deja constancia de la entrega de la emisión al Banco de Venezuela para su inmediata puesta en circulación. La misma reza:

Los suscritos, Director del Tesoro, Director de Correos y Telégrafos, Tesorero Nacional y Presidente del Tribunal de Cuentas, reunidos el 30 de Enero próximo pasado, a las 8am en la Litografía del Comercio de esta ciudad, de conformidad con la Resolución Ejecutiva de fecha 5 de enero último, dictada por el Ministerio de Fomento, se procedió a editar la cantidad de veinte mil tarjetas oficiales de valor de diez céntimos de bolívar cada una, observándose rigurosamente las formalidades previstas en estos casos para resguardo de los intereses fiscales. Terminado el trabajo de impresión en la misma fecha, y borradas las planchas que sirvieron para el tiro, dispuso la comisión de funcionarios dejar depositada en el dicho establecimiento la referida emisión, hasta que se secase la tinta de litografía, para luego constituirse nuevamente y presenciar el corte de las tarjetas postales, cuyo trabajo se efectuó en esta fecha, entregándose luego la emisión al Banco de Venezuela.

Como vemos, la impresión de las 20.000 nuevas tarjetas se hizo en un sólo día, el 30 de Enero de 1911. Su cortado y entrega al Banco de Venezuela , se realizó el 11 de Febrero del mismo año, a fin de ponerlas a disposición del público. Ese mismo día, según document 322, el ministerio de fomento ordena pagar a Pius Schlageter, propietario de la Litografía del Comercio, la cantidad de Bs. 1240 por el trabajo realizado.

Es decir, la existencia de esta serie se debió únicamente a la urgencia de tener Tarjetas Postales mientras la nueva emisión ordenada el 23 de Noviembre de 1910 estuviese lista.

Dado que esta emisión sólo venía a cubrir una falta temporal, estimo que luego de entrar en rigor las nuevas tarjetas postales con la indicia de Miranda, el 24 de Julio de 1911, emisión que debe haber tenido una alta publicidad ya que se crearon para conmemorar los primeros cien años de la independencia del país, pues la distribución y uso de aquellas “normales” con la indicia de Sucre se redujo considerablemente.

Años más tarde, el 20 de Julio de 1914, el Ejecutivo emite un decreto anulando a partir del 1° de Julio de 1914, en su artículo 3, “las tarjetas postales de B. 0.10 que llevan estampadas las estampillas de este valor y fueron emitidas en virtud del Decreto de 23 de Noviembre de 1910 y de las resoluciones de 18 de Enero y 20 de Febrero de 1911 y de 12 de marzo de 1912 ejecutados por el Ministerio de Fomento“.

Si sólo vemos la forma de ese artículo, veremos que esta emisión con la indicia de Sucre no fue, en realidad, anulada por este decreto. Sin embargo, es fácil deducir que ésta estuvo incluida en el espíritu del decreto ya que, después de todo, su creación también se dió “en virtud del Decreto de 23 de Noviembre de 1910“.

A partir del 1° de Julio, Fomento comenzó a recoger las existencias de las tarjetas postales anuladas, como consta en sus memorias de años posteriores. Lamentablemente, no hacen distinción de emisiones particulares, sólo de montos globales de tarjetas recogidas.

Así pues tenemos las siguientes conclusiones:

  • La Emisión de Enero de 1911 con la indicia de Sucre fue autorizada el 5 de Enero de 1911.
  • Fue emitida el 11 de Febrero del mismo año.
  • Fue derogada a partir del 1° de Julio de 1914.
  • El remanente de la existencia fue recogida y, quizás, incinerada.
  • Su uso se vió opacado a partir del 24 de Julio de 1911, con la emisión de las postales con la indicia de Miranda.

Con esto ya podemos afirmar que esa emisión no fue un error de ningún tipo. Y aún cuando su uso se pudo ver opacado por la siguiente emisión, la cantidad de piezas de esta emisión que se encuentran disponibles hoy día es tremendamente pequeño, particularmente en piezas sin circular. ¿Por qué? Un misterio sin resolver.


En la galería de abajo intentaré mantener un registro visual de las piezas conocidas hasta ahora. Si tienes en tu colección alguna pieza no mostrada aquí, te ruego me la hagas llegar para poder agregarla!

Tengo registro visual de otras tres piezas, también en usado, pero que no puedo mostrar por no tener permiso de su dueño actual.

Con éstas, se completa mi registro de 16 piezas de esta serie. Si usted posée más piezas de esta serie, por favor anímese a compartirlas en este registro público.

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